Convento de San Isidro de Loriana

Roca de la Sierra (La), Badajoz

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Religiosa

Se encuentra situado al noreste de la población de la Roca de la Sierra, dentro de un paraje conocido como la Dehesa de Loriana, junto al arroyo del mismo nombre. En este especial enclave, en las mismas estribaciones de la Sierra de San Pedro, se presenta el convento de San Isidro de Loriana, levantado a iniciativa del franciscano fray Alonso del Manzanete, trasladando en 1551 el convento que estaba dentro de la villa al nuevo emplazamiento. El lugar escogido perteneció al caballero Juan Velázquez Dávila, quien se ofreció a correr con los gastos de la edificación de la obra y a la manutención de los religiosos, siempre y cuando, la construcción fuera en su propiedad. El edificio, realizado en mampostería, ladrillo y sillares y de formas sobrias y sencillas propias de las fundaciones franciscanas, consta de un pequeño claustro central de doble altura con un pozo en el centro. En torno a él están las distintas dependencias de los frailes, como el refectorio, coro, sacristía, biblioteca, corredores y doce celdas, además de la propia iglesia. Sobresale en su lado meridional cinco grandes contrafuertes, macizos y escalonados, que soportan los empujes de los muros. La iglesia, de reducidas dimensiones, está levantada sobre una sola nave, apareciendo en primer lugar el coro con la cabecera absidal, lo que indica que toda ella estuvo cerrada y abovedada. El convento de Loriana se mantuvo en uso hasta 1835, momento en el cual fue desamortizado por decreto en las famosas Leyes de Mendizábal. Aunque maltrecho y en creciente estado de deterioro, el viejo edificio conserva todavía su estructura principal, constituyendo un testimonio de inestimable interés.