Puente del Conde

Peraleda de San Román, Cáceres

Tipo de recurso: Obras técnicas > Ingeniería

Monumento desconocido nació para comunicar los territorios del norte con los de la Augustóbriga romana, frente a la cual fue imposible construirlo, debido a los cambios de curso que efectuaba el rÍo, en un tramo de litología endeble. Dicho puente, al que se le conoce como Del Conde de Miranda porque unía las orillas de su jurisdicción, formó parte de una vía subsidiaria, que partía de Augustóbriga (Talavera la Vieja) en dirección a Caesaróbriga (Talavera de la Reina), salvando primero el Gualija, por otro puente llamado del Buho, y alcanzando las alturas del berrocal, cerca de unos baños termales romanos, donde se hallaron bustos de mármol, inscripciones y cimentaciones de edificios. Su fábrica a pesar de equipararse a las mejores de la ingeniería hidráulica romana en España, es casi desconocida, apareciendo citada en contadas ocasiones. La primera vez en las Relaciones Topográficas de Felipe II, y más tarde en el diccionario de T. López y en el de P. Madoz, quienes recogen de sus informadores la creencia de que lo mandara construir el Conde de Miranda, a quién únicamente debe corresponder el honor de reparar y restaurar el daño que los siglos de abandono habían causado, sobreelevando una parte, revocando sus intersticios y dotándole de aliviaderos para soportar la presión de las crecidas. El resto de la fábrica es romana, de t;opus cuadratumt; e t;incertumt;, levantados a soga y tizón, desde la base granítica. Mide ciento once metros de longitud y tiene una altura de treinta y seis metros, con cinco arcos de medio punto desiguales, el mayor con una luz de quince metros, y el menor de tres. Los pilares más gruesos tiene en su base una anchura de nueve metros, con un tajamar triangular y un espolón cuadrado que forma un cuerpo independiente del arranque de los arcos.El único efecto decorativo lo crea la doble rosca de refuerzo del arco principal y la simetría de luces decrecientes. El ancho de calzada es de tres y medio y su pretil coincidió con la altura de la base del podio del templo de Talavera la Vieja, pero hoy rara vez puede verse, dado que ha quedado también bajo las aguas del pantano, con el arco mayor cortado desde la guerra de la independencia. Todavía junto a la roca de Peñaflor, cerca también de los restos de un templete romano, un miliario dedicado al emperador Maximiano incrustado entre las cimentaciones de una almenara de época islámica, marca la distancia de este punto a la ciudad que hemos supuesto de Caesaróbriga ( Talavera de la Reina). Fuente: Arjabor