ADECOM LÁCARA
ADECOM LÁCARA

Comarca de Lácara

La historia de Lácara no ha dejado de forjarse desde el Paleolítico hasta nuestros días, un espacio de enorme riqueza paisajística que de una forma contrastada, otorgan al conjunto de la comarca una diversidad de ecosistemas que bajo el influjo de sus características físicas y la huella de civilizaciones han sabido modelar un territorio con personalidad propia.

En el norte, cerca de las sierras centrales de San Pedro, se multiplican los monumentos megalíticos, desplegándose una gran masa agroforestal típica del imaginario extremeño con sus campos adehesados. En el sur se da paso a las fértiles vegas de regadío que en su día encandilaron a la cultura romana y árabe, las mismas tierras que posteriormente fueron colonizadas a través del Plan Badajoz para controlar el elemento con mas significado para la comarca, su río, el Guadiana, dando lugar al milagro del agua y permitiendo la prosperidad de un espacio agrario dinámico, un paisaje cultural de nuevos pueblos blancos donde se extiende de manera inusual un impresionante tapiz verde, que florece y surte a través de sus campos de huertas, al conjunto de una Extremadura de tonos ocres y dorados, todo ello jalonado por la influencia de las principales ciudades de la provincia de la región sur extremeña como son Badajoz y Mérida.

Los primeros pobladores desde la prehistoria pasando por los romanos, árabes, así como la influencia de la Orden de Santiago y las guerras luso-españolas y de Independencia han dejado su impronta en este territorio, dejando una amalgama de recursos histórico artísticos que enriquece a la comarca de Lacara, a través de una variada oferta patrimonial tanto material representada en sus edificios y arquitecturas, pero también inmaterial basada en el sentir de una sociedad plural que se refleja en el conjunto de manifestaciones culturales, folclóricas y gastronómicas que se ponen a disposición de todo aquel ávido que quiera visitar la comarca de Lacara. La primera ruta se dispone a lo largo del eje de la autovía A5, desde Talavera la Real finalizando en Calamonte, atravesando los regadíos de las Vegas Bajas del Guadiana, mientras la segunda ruta, recorre el otro paisaje agrario de la comarca, marcado por la presencia de amplias dehesas de encinar y alcornocal.