Ermita de Santa María del Castillo

Olivenza, Badajoz

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Religiosa

Durante el siglo XVI se erigió, en lugar de la pequeña iglesia templaria originaria del siglo XIII, la parroquia de Santa María del Castillo. Esta iglesia, conocida tradicionalmente como ‘la matriz’, se encontraba muy deteriorada, por lo que en 1545 se decidió el traslado de la sede parroquial a la recientemente erigida de la Magdalena. Las obras de reconstrucción no se iniciaron hasta 1584, siendo bendecido el nuevo templo en 1628 por el obispo de Elvas, Sebastián de Mathos e Noronha. Pertenece a la tipología arquitectónica de iglesia de salón, con tres naves sin diferencia de altura y construida con sillares de granito. A excepción de la torre y los contrafuertes de los muros, las pareces exteriores están encaladas, con vanos de abocinamiento hacia al interior. La torre fachada es de sillería, dividida en tres cuerpos, a cuyos pies destaca la portada de la iglesia realizada con vano de medio punto, flanqueada por columnas que acaban en flameros y un interesante ojo de buey. De estilo clasicista, su interior recoge muestras de un renacimiento tardío, donde tres naves dividen al templo en cuatro tramos, cubiertos con bóvedas de arista, que se apoyan en bellas columnas de estilo jónico. En cuanto a los azulejos, existen paneles del siglo XVII, donde predomina el tipo ‘maçaroca’, en las naves laterales. En el altar mayor puede observarse azulejería historiada del XVIII, con representaciones de la vida de Josué, como la toma de Jericó y la defensa de Gabaón. Su altar mayor es de estilo barroco, situándose en su parte inferior y a ambos lados unos bellos azulejos de igual estilo. La capilla del lado del evangelio posee una espectacular alegoría del árbol genealógico de la virgen, donde destacan algunas figuras policromadas de gran tamaño, como la de Jesé (padre del rey David).