Parque Nacional de Monfragüe

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Tipo de recurso: Espacios naturales protegidos > Parque Nacional

El Parque Nacional de Monfragüe, que abarca una superficie de 17.852 hectáreas, repartidas entre los términos municipales de Casas de Miravete, Jaraicejo, Malpartida de Plasencia, Serradilla, Serrejón Toril y, Torrejón el Rubio, en este 2004, conmemora el XXV Aniversario de su declaración, con las expectativas de que, tras el compromiso adquirido por el Ministerio de Medio Ambiente, pase a ser denominado Parque Nacional, en breve; sin olvidar que está declarado Reserva de la Biosfera, Zona de Especial Protección para las Aves y Lugar de Interés Comunitario. Cabe destacar que, Monfragüe contiene una de las mayores representaciones europeas de bosque mediterráneo, con matices bioclimáticos de carácter atlántico y continental, sobre todo, en zonas de montaña y ribera. Así, la diversidad y madurez de estos enclaves, junto con la singularidad y la representatividad de los ecosistemas que alberga y la abundante presencia de una fauna destacada, convierten al Parque Natural de Monfragüe en uno de los más importantes sistemas ligados al bosque mediterráneo. Concretamente, el Parque Natural de Monfragüe está compuesto por un conjunto de sierras agrestes, de 6 kilómetros de anchura, que se extiende a lo largo de 30 kilómetros paralelos a ambas márgenes del río Tajo, entre el puerto de Miravete y el extremeño occidental de la sierra de las Corchuelas. Monfragüe es uno de los mejores enclaves de bosque mediterráneo, presentando además algunos vestigios de carácter atlántico y continental. Los cursos de los ríos Tajo y Tiétar forman el eje articulador del parque, encajado en una estrecha garganta, entre dos alineaciones de sierras de cuarcitas y pizarras. De estas características bióticas y abióticas deriva la gran variedad de ecosistemas que conforman el Parque y su entorno, lo que junto a su buen estado de conservación, hacen que su principal característica sea su biodiversidad. Monfragüe no es solamente un lugar único por su flora o por su fauna, es además un retazo de historia que nos presenta el resultado de la convergencia, en un mismo lugar y a lo largo de muchísimos años, de un clima muy especial, una geología peculiar y un grupo único de vegetales, animales y hombres. Esta convivencia histórica, modelada por la actividad humana, ha creado un espacio natural irrepetible y como tal hay que entenderlo, apreciarlo y transmitirlo a las generaciones venideras.