Nacimiento del Río Almonte

Navezuelas, Cáceres

Tipo de recurso: Geoparque > Geositios

Referencias y accesibilidad. El nacimiento del río Almonte se encuentra en la ladera occidental de La Villuerca, el risco más alto del Geoparque, surgiendo de una gran pedrera. Se accede por un camino cementado que sale de la carretera de Navezuelas a Cañamero, a 3,5 kilómetros de Navezuelas. La pedrera se encuentra a unos 2 km. de esta carretera. También se puede acceder por la pista militar que sube al Risco de La Villuerca. Interpretación geológica. El río Almonte constituye uno de los afluentes más importantes del río Tajo en Extremadura por su margen izquierda. Su nacimiento está ligado a una gran pedrera, un depósito caótico de grandes fragmentos rocosos con formas angulosas e irregulares. El agua de lluvia se filtra con facilidad entre estos bloques hasta encontrar una capa menos permeable – las pizarras de la ladera-, y discurre en el interior de la pedrera, para surgir finalmente en la superficie en forma de manantial. CANCHOS 1 El origen de estos bloques está relacionado con las características de las cuarcitas armoricanas del Ordovícico inferior (480 m.a.) visibles en las crestas de las sierras. Estas rocas son muy duras aunque muestran numerosas fracturas denominadas diaclasas, (generadas por un proceso de meteorización mecánica conocido como “efecto cuña de hielo”: el agua entra en las grietas y al congelarse las ensancha fragmentando las cuarcitas). A lo largo de estas fracturas, se inicia la lenta desintegración de los afloramientos cuarcíticos con formación de grandes bloques que se desprenden de los riscos por efecto de la gravedad. CANCHOS 2 En la actualidad los bloques están recubiertos por líquenes y no se observan desprendimientos, lo cual nos indica cierta estabilidad y también que las pedreras no se pueden haber generado recientemente. Es muy probable que se formaran bajo condiciones climáticas muy frías y lluviosas, típicas de los climas periglaciares del Pleistoceno (hace 1,8 m.a.-10.000 años). Atractivos de la visita. Algunos llaman también a esta gran pedrera el “rugidero” del Almonte, ya que cuando el agua circula por entre los huecos de las piedras desplaza el aire y al salir produce un característico sonido parecido al burbujeo de una olla. Las vertientes del “rugidero” están coronadas por las crestas cuarcíticas del Risco de La Villuerca. Las pedreras desnudas de suelo alternan con castañares y robledales, que junto con los muros de piedra de las parcelas agrarias, forman un paisaje muy atractivo