Convento de Rocamador

Almendral, Badajoz

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Religiosa

En medio de un paraje idílico de gran belleza rodeado de encinas y a ocho kilómetros de la localidad de Almendral, se levanta el antiguo convento franciscano de Rocamador. Emplazado en una terraza natural entre la sierra de Monsalud y la dehesa, el convento empezó a construirse a principios del siglo XVI con la ayuda de las localidades vecinas y el apoyo del Ducado de Feria. El vínculo de unión entre este monasterio y la villa de Almendral ha existido desde sus comienzos, lazo que ha ennoblecido aún más los muros de este edificio religioso y los de la población de Almendral. No poseía muchas riquezas territoriales puesto que solo contaba con una pequeña enfermería, una huerta y un pedazo de tierra en el paraje de ‘La Rivera’. En el siglo XVIII tuvo algunas modificaciones en su estructura, a juzgar por una inscripción en una de sus paredes exteriores, con una fecha que alude al año 1732. Durante el siglo XVIII y XIX desarrollan las tareas de enfermería en la zona y se empieza a impartir entre sus muros estudios de filosofía. El paso del tiempo lo encontró abandonado y amenazado por la ruina. En la actualidad está convertido en un hotel de lujo para el cual se llevaron a cabo obras de reforma que cambiaron su aspecto originario, aunque respetándose las estructuras preexistentes. Arquitectónicamente es un edificio de grandes proporciones y austero, con un claustro interior que estructura y organiza las dependencias que surgen de ella. En él se encuentra una cisterna con dos brocales, encargada de recoger las aguas de los tejados. En su techumbre se encuentra una espadaña donde se ubicaba la campana, hoy desaparecida, y dos chimeneas, una de ellas de estilo portugués. La capilla del convento, dedicada a la Virgen de la Encarnación, posee bóveda de crucería con nervaturas, con pinturas murales de carácter popular donde quedan representados personajes religiosos y variados motivos decorativos. El retablo del altar mayor es de mampostería, de estilo barroco, probablemente del siglo XVIII, realizado en yeso. Debajo el altar se encuentra la cripta, en la cual se hallan aún los restos de varios franciscanos.