Muralla abaluartada

Olivenza, Badajoz

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Militar

La cuarta y última muralla de Olivenza se construyó en el siglo XVII. Se trata de una muralla abaluartada de nueve bastiones o baluartes. Fue diseñada por los ingenieros Langres, Cosmander y Gillot, trabajando en su concreción los dos últimos. Tuvo una importancia destacada en la defensa de la plaza durante las guerras de Restauración (1640-1668) en las que fue sometida a tres importantes sitios y en la guerra de la Independencia. En 1868, al dejar de ser plaza fuerte se vendieron sus fosos y baluartes en subasta pública. Fue diseñada por el ingeniero jesuita holandés Cosmander, que trabajaba para la corona portuguesa. Gilot, ingeniero francés alumno de Descartes y con la recomendación de éste, trabajó también en la fortificación de Olivenza. Ambos ingenieros murieron en esta plaza por causas diferentes, pero relacionadas con los asedios. Aún se conservan la mayor parte de sus nueve baluartes originales. Alguno de ellos ha sido reformado para darle otros usos como: una plaza de toros, en el siglo XIX, y un auditorio actualmente. Poseía tres puertas, de la que sólo se conserva la Puerta del Calvario. La defensa de Olivenza fue siempre muy comprometida ya que, para no sacrificar algunos barrios, su trazado era irregular y sus nueve baluartes eran excesivos en número, lo que suponía el empeño de "tiempo, gasto y mucha gente para guarnición" (Marinho de Azevedo, 1644). La muralla consta de nueve baluartes: Baluarte de la Cortadura, Baluarte de la Cuerna, , Baluarte de la Reina Gobernadora, Baluarte de San Blas, Baluarte de San Francisco, Baluarte de San Juan de Dios, Baluarte de San Pedro, Baluarte de Santa Quiteria y Baluarte del Príncipe.