Cuartel de Caballeria

Olivenza, Badajoz

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Militar

La cualidad de plaza militar de primera línea de frontera hizo que Olivenza albergara siempre utilidades militares. No obstante, el esfuerzo local que suponía alojar a la tropa por parte de los particulares fue superado mediante construcción de cuarteles a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Éste fue sede de los Dragones de Olivenza, con capacidad para acoger 400 caballos. Sus obras se iniciaron en 1693. La sobriedad de la construcción militar se aúna aquí al estilo protoneoclásico que en Portugal se denominó estilo pombalino. Una larga fachada aparece rasgada horizontalmente en dos líneas superpuestas de ventanales, que dan al conjunto su sobriedad y ritmo marcial. El conjunto, tanto en la fachada de occidente, como en la de poniente, aparece dividido en su mitad por una escalinata avanzada sobre la fachada, rompiendo la monotonía propia del conjunto, la cual permite el acceso a la planta superior desde el exterior directamente a través de cuatro tramos: dos a la izquierda y dos a la derecha, enmarcando un arco de medio punto por el que se accede a la planta baja. El interior, en su planta alta, era la zona que albergaba los dormitorios de la tropa. Se articula en dos largas alas con bóveda de cañón. La única ornamentación interior aparece en los dinteles de las chimeneas y en los asientos de las ventanas, en mármol de la zona. Más interesante resulta el interior de la planta baja, zona de caballerizas, donde se suprimieron los pesebres, pero se mantienen esbeltas columnas octogonales recubiertas de mármol rosa, como las de la Panadería del Rey, las cuales sostienen una pesada bóveda de arista.