Iglesia de Santa María del Mercado

Alburquerque, Badajoz

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Religiosa

El templo parroquial de Nuestra Señora del Mercado está situado a intramuros de la población, es decir, Villa adentro, próximo a la puerta de ingreso al recinto del castillo. Al parecer, el nombre la iglesia procede de su ubicación ante la plazoleta en la que antiguamente se celebraba el mercado. Es una construcción del siglo XV, de tipología gótica, que ha sufrido diversas modificaciones, sobre todo añadidos barrocos del siglo XVII, que aunque no afectaron sustancialmente a los volúmenes del templo, sí alteraron con la sustitución de cubiertas, el aspecto original del interior. Es un edificio de mampostería y sillarejo, de tres naves, más alta y ancha la central, con cuatro tramos. En el espacio inmediato a la cabecera se adosaron en época barroca, a uno y otro lado, sendas capillas cuadradas, dando lugar en planta a una especie de crucero. Existen tres puertas de acceso al templo, aunque la de la epístola, tapiada, está fuera de uso en la actualidad. La más importante se localiza a los pies de la iglesia, con un arco apuntado y un leve abocinamiento, luciendo en la zona de capiteles una ligera decoración sogueada. Sobre la portada, incrustado en el muro de la fachada, se encuentra un pequeño relieve de alabastro, procedente probablemente de la antigua iglesia del Castillo. En el relieve, de discreta factura se representa el Planto ante Cristo Muerto. Unido a la fachada, sobre el costado del evangelio, se alza la torre, de planta cuadrada y distribuida en dos cuerpos, destacando el superior, con cuatro vanos de medio punto para las campanas, al que se accede por una escalera de caracol. Las piezas devocionales, litúrgicas y muebles conservadas en el templo son variadas, destacando sobre todas ellas, por su interés histórico artístico, el retablo mayor. Su arquitectura es sencilla, articulada en banco, dos cuerpos con cinco calles y remate. En la central del primer cuerpo se encuentra una imagen con la Virgen con el Niño, en madera policromada, de la misma época que el retablo. Otra de las piezas destacadas es un retablo rococó en el lado de la epístola, con imágenes dieciochescas de Santa Catalina y San Francisco. Y en la capilla de Santa María un retablo barroco de hacia 1720, con una imagen de vestir de Nuestra Señora del Mercado. De gran interés artístico es la imagen de Cristo crucificado, el llamado ‘Cristo del Amparo’, obra del siglo XV de singular calidad, y un órgano barroco con mueble de rocallas y querubines realizado por Francisco de Andía en 1763.