Ermita de la Oliva

Serrejón, Cáceres

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Religiosa

Hacia el Sureste, siguiendo la dirección del camino del Pantano de Arrocampo en Almaraz, se alzan los restos de dos antiguas ermitas. La de Santiago, se encuentra en primer término, separada del camino a la izquierda. Sus pobres restos, cabecera y espadaña delatan el abandono secular del edificio que tuvo su origen en el siglo XVI. Más adelante a cinco kilómetros de Serrejón, a la derecha del mismo camino se levanta la de Nuestra Señora de la Oliva. Abandonado su culto a partir del momento en que sus bienes fueron desamortizados en la mitad del siglo XIX, ha servido a las distintas necesidades agropecuarias de los propietarios de la finca, lo que quizá ha impedido su total destrucción y la pérdida de esta pequeña joya que alberga el conjunto de frescos más notables del Campo Arañuelo. Debió comenzarse en el siglo XVI, cuando según la tradición, al arrancar el tocón de un olivo se descubre un sarcófago de granito con la imagen de la Virgen en su interior. Sus supuestas cualidades benefactoras del campo y las virtudes de curaciones milagrosas a las que se asoció, le depararon una rápida fama, hasta el punto que Fray Alonso Fernández, la menciona entre las ermitas de t;mucha devoción a la advocación de Nuestra Señorat; en el obispado de Plasencia. La estructura más antigua a la que se conoce como -camarín-, es la capilla mayor, de cuya transformación hay noticias documentales recogidas por J. C. Rubio en los libros de fábrica que se conservan aún en el Archivo Parroquial de Serrejón. Según estos t; de 1706 a 1725 se inicia la construcción de la bóveda de lunetos que se decora con frescos; años más tarde de 1759 a 1761 se prolonga la nave, se levanta una cúpula sobre pechinas en el crucero (hoy desaparecida) y también levantan un tramo recto anterior a la cabecera.Los maestros arquitectos que trabajan en ella son José y Manuel Rodríguez de Oropesa y los que doraron y entallaron los retablos, 75 años antes de aquellos, un maestro pintor -Gabriel González- y un maestro carpintero - Josephe Coronel, ambos de Castejada.Lo más interesante que podemos admirar en su interior son una serie de pinturas que decoran las bóvedas del t;camarínt;. En la escena central se representó la coronación de Nuestra Señora por la Trinidad rodeada de nubes y rayos dorados que iluminan el coro celestial de ángeles que tañen en algunos casos instrumentos musicales (violines, contrabajos, vihuelas, laudes, arpas, timbales, trompetas, etc..) retratados con gran fidelidad. En los lunetos se insertan medallones adornados con roleos en los que figuran bustos de santos, algunos consignados como los evangelistas Las pinturas son de mano de un pintor discreto, pero perfecto conocedor de la instrumentación orquestística, lo que en cierto modo cuantifica la fecha apuntada para su ejecución a principios del siglo XVIII. Fuente: Arjabor