Iglesia de San Benito Abad

Mesas de Ibor, Cáceres

Tipo de recurso: Arquitectura > Arquitectura Religiosa

La profunda reforma llevada a cabo en los últimos años, aunque no ha alterado su estructura de cierre, si ha afectado a la de cobertura, limitada ahora al tejado vertido a dos aguas, revocado de cemento y disimulada con capas de cal. Así la cabecera poligonal, estructurada en origen con una serie de aristas, queda ahora reforzada con vigas de hierro y fábrica más resistente, pero menos armónica. Los muros están construidos en sólida mampostería granítica, mientras que los sillares se emplean en los contrafuertes, esquinas, portada, vanos y cornisas. El interior, dispone de una sóla nave con arcos de sustentación de medio punto encastrados en el muro, a los que aguantan sus empujes, contrafuertes exteriores. En este espacio quedan como piezas originales del aparato eclesiástico, el púlpito, en el lado del evangelio; la pila de agua bendita con decoración gallonada a la entrada; y la pila bautismal de sencilla labra, bajo una capilla en el lado de la epístola, en paralelo a otra estancia utilizada como sacrístía. Al fondo se levanta el coro con balaustrada moderna sostenida por dos arcos rebajados apoyados en un pilar poligonal y dos bóvedas de arista que surgen de los muros. La única portada se abre en el costado del evangelio y posee elementos de un gótico modesto en su concepción, con arco rebajado y enmarque de flores en las molduras. No existe retablo mayor ni máquina decorativa, incluso los santos son de reciente adquisición, pues las imágenes originales sufrieron el desgraciado expolio que tuvo como causa la Guerra Civil española. Sólo se hallan decoradas varias piezas de la cornisa, con motivos alegóricos que recuerdan añejos simbolismos medievales de hermético significado. Una cigüeña y una rana sobre la puerta y una rata y una oso cerca de la espadaña. El único elemento estructural que da relieve a la construcción es la espadaña, con dos ventanas rematadas por arcos de medio punto y un ventanuco en las enjutas de los arcos. Del conjunto resultante puede deducirse que se trata de un edificio comenzado a mediados del s. XVI y terminado a lo largo del s. XVII, con una visión bastante austera. Fuente: Arjabor
Iglesia de San Benito Abad